El fisioterapeuta, como profesional sanitario, tiene el objetivo de prevenir, curar y recuperar por medio de la actuación y técnicas propias de la fisioterapia. El fisioterapeuta deberá establecer una valoración previa y personalizada para cada enfermo a partir del diagnóstico médico, que consistirá de un sistema de evaluación funcional y un sistema de registro e historia clínica de fisioterapia, en función de los cuales, planteará unos objetivos terapéuticos y en consecuencia diseñará un plan terapéutico utilizando para ello los agentes físicos propios y exclusivos de su disciplina.
Tipos de tratamiento:
Preventivo: podemos prevenir patologías, lesiones, o evitar que empeoren lesiones irreversibles.
Curativo: lesión, bloqueo articular...
Pre-quirúrgico: enseñar al paciente una pauta de ejercicios para que haga antes de la intervención.
Post-quirúrgico: Fase temprana o inmediata: secuelas de la intervención (cicatriz, edema...) Fase tardía: patología por la que se ha operado.
Post-inmovilización: la musculatura se atrofia, incalcificación en los huesos (yeso, fédula...).
Mantenimiento: por ejemplo: deformidades en la columna.